
REDES advierte que la contracción de la actividad extractiva impacta en los ingresos por canon y regalías, afectando el financiamiento de obras de infraestructura, salud y educación en la región.
La actividad minera y gasífera de Cusco atraviesa un escenario de desaceleración que comienza a reflejarse en la economía regional y en la disponibilidad de recursos para financiar obras públicas. De acuerdo con un análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), la extracción de minerales y gas natural registró una caída de 8,2% entre enero y marzo de 2026, según cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Se trata de la sexta contracción trimestral consecutiva desde abril de 2024 en un sector que representa cerca del 40% del Producto Bruto Interno regional, consolidándose como uno de los principales motores económicos de Cusco.
Gas natural concentra la mayor caída
El informe señala que el retroceso estuvo impulsado principalmente por el subsector de hidrocarburos, responsable de aproximadamente el 60% de la actividad extractiva regional.
La emergencia registrada en marzo en el sistema de transporte por ductos en el distrito de Megantoni restringió el traslado del recurso, provocando que la producción de gas natural disminuyera 11,2% y la de líquidos de gas natural 15,4% durante el primer trimestre del año.
Este comportamiento se suma a los resultados negativos registrados en 2025, cuando la producción de líquidos de gas natural cayó 6,5% y la de gas natural 3,2%, de acuerdo con información del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
Producción minera también retrocede
La minería tampoco mostró resultados favorables. Según el Ministerio de Energía y Minas (Minem), durante 2025 la producción de cobre disminuyó 9,7%, mientras que la de oro cayó 30,7% respecto al año anterior, equivalente a una reducción cercana a 1,7 millones de gramos.
Asimismo, la producción de plata retrocedió 15,6%, convirtiéndose en la mayor caída registrada a nivel nacional para este mineral, pese a que la producción nacional mostró un crecimiento del 7%.
Menores ingresos para obras públicas
Para Erick Chuquitapa, economista de REDES, la disminución de la actividad extractiva tiene efectos directos sobre el presupuesto de los gobiernos regionales y locales, debido a la reducción de los recursos provenientes del canon y las regalías.
Estos ingresos financian proyectos de infraestructura, salud, educación y transporte en distintas provincias del Cusco, contribuyendo a cerrar brechas históricas de desarrollo.
Entre las principales obras ejecutadas con estos recursos figuran el mejoramiento de la carretera Río Blanco–Mollepata, la rehabilitación de la vía Izcuchaca–Cruzpata, la mejora de la carretera Cusco–Ccorca–Huayllaypampa, así como proyectos de salud en Pomacanchi y mejoras en infraestructura educativa en Megantoni.
Inversión y continuidad operativa
Frente a este panorama, REDES considera necesario impulsar medidas que permitan recuperar el dinamismo del sector extractivo, especialmente en hidrocarburos, donde los problemas logísticos han afectado la producción.
Entre las principales recomendaciones figuran promover la inversión privada, fortalecer la infraestructura de transporte energético, brindar mayor predictibilidad a los proyectos extractivos y mejorar la capacidad de ejecución de los recursos provenientes del canon y las regalías.
«Recuperar la producción y garantizar la continuidad de las operaciones permitirá que estos recursos vuelvan a traducirse en infraestructura, servicios públicos y mayores oportunidades de desarrollo para la población cusqueña», señaló Erick Chuquitapa.



