
El crecimiento de la conectividad en los hogares peruanos trae consigo nuevos desafíos en materia de seguridad digital. Según el OSIPTEL, más del 82% de las conexiones de internet fijo en el país ya utilizan fibra óptica, lo que ha mejorado significativamente la velocidad y estabilidad del servicio, pero también ha incrementado la cantidad de dispositivos conectados en casa.
En este contexto, el uso intensivo de internet para actividades como streaming, teletrabajo y educación virtual ha convertido al WiFi doméstico en un punto crítico de conexión. Sin embargo, especialistas advierten que muchas redes mantienen configuraciones básicas que pueden facilitar accesos no autorizados, afectando tanto la calidad del servicio como la seguridad de la información personal.
Entre las principales vulnerabilidades destacan el uso de contraseñas débiles, la falta de actualización del router y el desconocimiento de los dispositivos conectados. Estas brechas pueden ser aprovechadas por terceros para consumir ancho de banda, ralentizar la conexión e incluso acceder a datos sensibles.
Frente a este escenario, la empresa Claro Perú recomienda adoptar medidas sencillas para reforzar la seguridad de la red doméstica. Entre ellas, el uso de contraseñas seguras que combinen letras, números y símbolos; la revisión periódica de los dispositivos conectados mediante aplicaciones de monitoreo; y la actualización constante del router para corregir posibles fallas de seguridad.
Asimismo, herramientas como Fing o NetX permiten identificar los equipos conectados a la red, facilitando la detección de accesos desconocidos.
Especialistas coinciden en que proteger la red WiFi del hogar no solo mejora la calidad de la conexión, sino que también resguarda la información personal y familiar. La adopción de medidas básicas de ciberseguridad se vuelve clave para garantizar una experiencia digital segura y confiable en el entorno doméstico.



