
El director ejecutivo de ComexPerú, Jaime Dupuy, afirmó que el Perú enfrenta un inicio de año marcado por un entorno económico desafiante, aunque con oportunidades importantes para retomar la senda del crecimiento. En ese contexto, destacó la necesidad de fortalecer el rol del sector privado y reafirmar las libertades económicas como pilares fundamentales para el desarrollo del país.
Dupuy sostuvo que la evidencia demuestra que allí donde existe un entorno favorable para la empresa privada se generan mayores niveles de inversión, empleo y bienestar social. Recordó que, durante las últimas dos décadas, el crecimiento económico del Perú estuvo estrechamente vinculado a una mayor apertura comercial, al dinamismo exportador y al impulso del empresariado nacional en diversos sectores productivos.
No obstante, advirtió que en los últimos años se han registrado señales preocupantes. Según indicó, se ha extendido un discurso que estigmatiza al empresario, promueve una mayor intervención del Estado en sectores donde no resulta competitivo y añade trabas a quienes generan valor económico. En ese sentido, remarcó que el rol del Estado debe centrarse en facilitar el desarrollo y no en obstaculizarlo. “Necesitamos tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario”, señaló.
El representante de ComexPerú añadió que el 2026 será un año clave no solo por el proceso electoral que definirá el rumbo político del país, sino también por un contexto internacional complejo, caracterizado por tensiones geopolíticas, reconfiguración de las cadenas de valor y el avance de políticas proteccionistas. Frente a este escenario, consideró indispensable fortalecer la competitividad del Perú mediante un entorno más propicio para la inversión privada, la innovación y el emprendimiento.
Finalmente, Dupuy reafirmó que desde ComexPerú se continuará promoviendo medidas que permitan recuperar el atractivo del país como destino de inversiones, facilitar la formalización empresarial y consolidar el respeto a la propiedad privada y la libre competencia como pilares de la democracia económica. “La libertad económica no es un privilegio, es una condición indispensable para el desarrollo”, enfatizó.



