
Cusco se consolida como la región con la mayor población de cuyes del Perú, con más de 4 millones 300 mil ejemplares, según la Encuesta Nacional Agropecuaria 2024. La crianza de este animal forma parte esencial de la vida rural y representa una importante fuente de ingresos, especialmente para las mujeres, que lideran más del 60% de esta actividad.
“El cuy mueve más de S/600 millones al año en el país, considerando la venta, alimentación, servicios veterinarios y transporte. Además, permite a muchas mujeres generar recursos propios y sostener sus hogares”, señaló Erick Chuquitapa, economista de la red REDES.
Sin embargo, pese a su relevancia económica y cultural, la cadena productiva del cuy en Cusco no alcanza su máximo potencial debido a la falta de tecnificación, organización comercial e infraestructura adecuada.
Demetrio Rojas, presidente de la Mesa Técnica Regional de la Cadena Productiva de Cuy del Cusco, explicó que las ventas han crecido en los últimos tres años gracias a la promoción de los propios criadores, quienes destacan los beneficios del cuy, especialmente su aporte en la lucha contra la anemia. No obstante, advirtió que aún se necesita mayor apoyo estatal para garantizar la calidad sanitaria y abrir nuevos mercados, como Ecuador y Bolivia.
“Todavía no hay reglas claras sobre cómo asegurar que el cuy esté sano. Falta una institución que certifique su estado sanitario para poder exportar con garantías”, precisó Rojas.
En algunas zonas, los municipios han comenzado a ofrecer capacitaciones técnicas a los criadores, lo que ha permitido mejorar la alimentación y el crecimiento de los animales. María Vargas, criadora en Maranganí (Canchis), relató que antes solo alimentaba a sus cuyes con alfalfa, pero ahora utiliza forrajes preparados con avena seca y maíz molido, logrando ejemplares más grandes y saludables.
Para Chuquitapa, el reto principal está en fortalecer a los pequeños criadores, promoviendo el acceso a financiamiento, galpones y asistencia técnica. “El Estado debe ayudar a que quienes hoy tienen 30 cuyes puedan criar 200. La demanda local aún no está cubierta”, sostuvo.
El especialista agregó que el potencial de crecimiento es enorme. Cusco, además de ser la región con más cuyes, cuenta con una ventaja turística y gastronómica única para posicionar este producto como un emblema de la cocina andina.
“Impulsar la crianza de cuyes es una oportunidad para fortalecer la economía rural, mejorar la seguridad alimentaria y generar desarrollo sostenible. Si se articula con la agricultura, la gastronomía y el turismo, el cuy puede convertirse en un símbolo del progreso andino”, concluyó Chuquitapa.



