Cusco alcanza producción récord de cacao en 2025, pero exportaciones caen 45% y amenazan su crecimiento

Pese al esfuerzo de miles de productores, el cacao cusqueño enfrenta desafíos por falta de mercados, incendios forestales e infraestructura deficiente

Cusco ha registrado un nuevo récord en la producción de cacao durante los primeros cinco meses del 2025, con un valor que supera los S/47,4 millones, según un informe de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES) basado en cifras del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Este aumento representa un crecimiento del 23% respecto al mismo periodo del año anterior, consolidando a Cusco como la tercera región productora de cacao del Perú.

Sin embargo, este avance productivo contrasta con una fuerte caída del 45% en las exportaciones, lo que evidencia un desbalance entre la oferta creciente y la falta de acceso a mercados internacionales. Para Erick Chuquitapa, economista de REDES, esta situación pone en riesgo el desarrollo de un cultivo que es hoy el principal producto agroexportador de la región.

“Después de un año récord como fue 2024, muchos productores apostaron por sembrar más, pero la demanda internacional no respondió como se esperaba. Necesitamos abrir nuevos mercados y diversificar los destinos comerciales”, explicó Chuquitapa.

Un cultivo clave para Cusco

El cacao no solo es un producto de alto valor agregado, también representa una fuente estable de ingresos y empleo para más de 14 mil productores ubicados principalmente en La Convención, Quispicanchi y Calca. Su producción permanente durante todo el año también favorece el turismo vivencial, con rutas como la del cacao chuncho, donde los visitantes pueden conocer el proceso “del grano al chocolate”.

En 2024, las exportaciones de cacao y sus derivados desde Cusco alcanzaron los US$51 millones, posicionándolo como el cultivo con mayor proyección internacional en la región. Por eso, los expertos insisten en que es urgente fortalecer su cadena de valor y superar los cuellos de botella logísticos.

Infraestructura deficiente y amenazas ambientales

Uno de los principales obstáculos para los cacaoteros cusqueños sigue siendo el mal estado de las carreteras. Las dificultades para transportar el producto elevan los costos de operación, complican el acopio y dificultan la llegada a nuevos compradores.

“Es urgente mejorar las rutas entre las zonas productoras y los centros de acopio. La conexión Cusco–Junín, por ejemplo, debe ser más eficiente y resistente a las condiciones climáticas”, señaló Chuquitapa.

A ello se suman los incendios forestales, que cada año afectan cientos de hectáreas agrícolas entre julio y septiembre. Los cultivos permanentes como el cacao son especialmente vulnerables, ya que no pueden regenerarse fácilmente tras el fuego, a diferencia de los cultivos estacionales.

En lo que va de julio, se han reportado incendios en distritos clave como Santa Teresa, Pichari y Echarate, este último responsable de más del 70% de la producción de cacao regional. “Si no se refuerzan las acciones de prevención y control, podríamos perder no solo hectáreas cultivadas, sino también el esfuerzo e inversión de miles de familias”, advirtió Chuquitapa.

Oportunidad y urgencia

El economista destacó que el cacao cusqueño tiene grandes ventajas competitivas: calidad reconocida, elaboración de chocolates con valor agregado, demanda internacional y producción estable durante todo el año. Pero sin inversión en infraestructura, asistencia técnica y gestión de riesgos, su crecimiento seguirá siendo frágil.

“La agricultura es sustento, empleo y oportunidad de progreso. Cusco tiene el potencial para liderar, pero necesita apoyo sostenido. Cuidar el cacao no es una opción, es una prioridad”, concluyó.