Cusco registró una tasa de informalidad laboral de 80.1% en 2025

La región Cusco alcanzó una tasa de informalidad laboral de 80.1% al cierre de 2025, lo que representa un incremento de 1 punto porcentual respecto a 2024, cuando el indicador se situó en 79.1%. Así lo revelan datos de la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN) recopilados por ComexPerú.

En términos absolutos, 624,540 trabajadores cusqueños se desempeñaron en el sector informal, cifra superior en 7,407 personas frente al año anterior. Este nivel de informalidad también se ubica por encima del promedio nacional, que alcanzó una tasa de 70.2% con 12.3 millones de trabajadores en esta condición.

Concentración en el sector agropecuario
El empleo informal en Cusco se concentró principalmente en el sector agropecuario, con 298,425 personas, seguido por comercio (85,164 trabajadores) y otros servicios (47,362).

Por sectores económicos, la mayor tasa de informalidad se registró en el rubro agropecuario (100%), seguido por transporte y comunicaciones (89.2%) y construcción (87.6%). También destacan alojamiento y restaurantes (85.4%), manufactura (81.6%) y comercio (78%). En menor medida, se ubican minería e hidrocarburos (73.5%), distribución de electricidad, gas y agua (58.7%), otros servicios (43.8%) y administración pública (21%). En el sector pesca no se registraron trabajadores.

Ligera caída del empleo total
En cuanto al empleo general, durante 2025 un total de 779,827 personas contaron con trabajo en la región, lo que representa una reducción de 578 empleos en comparación con 2024, según la Encuesta Permanente de Empleo Nacional (EPEN).

La contracción se concentró principalmente en los sectores de administración pública (-7,604 empleos), agropecuario (-4,154) y manufactura (-2,156). No obstante, este descenso fue parcialmente compensado por el crecimiento en transporte y comunicaciones (+6,409 empleos), comercio (+5,932) y construcción (+2,039).

El incremento de la informalidad, junto con la leve caída del empleo formal, refleja los desafíos estructurales que enfrenta la región en materia laboral, especialmente en sectores clave como el agro y el comercio.