
Resultados de la ENLA 2025 evidencian retrocesos en Matemática y fuertes brechas entre estudiantes urbanos y rurales
Cusco enfrenta el desafío de recuperar los niveles educativos afectados tras la pandemia. Los resultados de la Evaluación Nacional de Logros de Aprendizaje (ENLA) 2025 muestran que los avances en comprensión lectora y Matemática continúan siendo insuficientes, especialmente en estudiantes de zonas rurales y de secundaria.
Según cifras difundidas por la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), solo el 38,2% de estudiantes cusqueños de cuarto grado de primaria alcanzó un nivel satisfactorio en Matemática, cifra menor al 41,7% registrado en 2019, antes del confinamiento y la educación virtual.
“El aprendizaje permanece estancado y los esfuerzos por recuperar los resultados previos a la crisis sanitaria todavía son insuficientes”, advirtió Erick Chuquitapa, economista de REDES.
El especialista explicó que las dificultades en habilidades numéricas básicas pueden afectar seriamente la autonomía futura de los estudiantes, limitando capacidades esenciales como administrar gastos, elaborar presupuestos o tomar decisiones financieras.
Brechas más profundas en secundaria y zonas rurales
La situación resulta aún más preocupante en secundaria. De acuerdo con la ENLA 2025, apenas el 16,9% de estudiantes de segundo de secundaria en Cusco logró un nivel satisfactorio en Matemática.
Asimismo, el informe revela una marcada desigualdad entre estudiantes urbanos y rurales. En Lectura, mientras el 25% de escolares urbanos de segundo de secundaria alcanzó un desempeño satisfactorio, en las zonas rurales la cifra apenas llega al 8%.
“Un estudiante del campo tiene muchas menos posibilidades de comprender adecuadamente lo que lee en comparación con uno de la ciudad. Esto refleja desigualdades estructurales vinculadas a infraestructura, acceso y condiciones de aprendizaje”, señaló Chuquitapa.
Más de 1,400 colegios rurales requieren reconstrucción
El panorama también evidencia graves problemas de infraestructura educativa. En Cusco, 1,486 de los 2,499 locales escolares rurales necesitan ser demolidos y reconstruidos debido al alto riesgo de colapso de sus estructuras.
En contraste, en zonas urbanas 132 de 488 colegios presentan esta misma condición.
Para REDES, uno de los principales retos no es únicamente incrementar el presupuesto educativo, sino mejorar su ejecución y garantizar que los recursos lleguen efectivamente a las escuelas.
“Aunque el gasto en educación en el Perú ha crecido un 30% desde 2015, esto no se ha traducido en mejoras sostenidas en los aprendizajes. El desafío es asegurar una ejecución eficiente y oportuna del presupuesto”, afirmó Chuquitapa.
El economista remarcó que una mala gestión retrasa obras, limita el acceso a materiales educativos y afecta directamente la calidad de enseñanza que reciben miles de estudiantes en el país.



