
Más de 87 mil personas trabajan en el sector comercio en Cusco, que concentra más de 44 mil negocios. Sin embargo, el 88% de sus trabajadores no cuenta con beneficios laborales.
Cusco, 10 de julio de 2025.– El comercio es uno de los sectores más dinámicos y esenciales para la economía de Cusco. De acuerdo con el Ministerio de la Producción (Produce), más de 87 mil personas trabajan en esta actividad, lo que la convierte en el tercer sector con más trabajadores en la región. Su presencia es constante en mercados, ferias, tiendas, calles y galerías, donde se comercializan productos de todo tipo: alimentos, ropa, artículos del hogar, materiales de construcción y más.
“El comercio en Cusco es parte de la vida diaria. Se expresa en las ventas en mercados mayoristas, ferreterías, tiendas de barrio, así como en los puestos callejeros y ferias itinerantes”, explica Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Según cifras del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), en 2023 el comercio fue el tercer sector que más aportó al crecimiento económico de la región. Además, el comercio concentra la mayor cantidad de unidades empresariales registradas en Cusco: más de 44 mil negocios, el 96% de ellos microempresas. Esto refleja que se trata, en su mayoría, de pequeños emprendimientos familiares.
“Una microempresa puede ser una bodega o un puesto de frutas en el mercado. Son negocios liderados muchas veces por una sola persona o una familia. Su contribución es enorme, pero la alta informalidad sigue siendo una barrera que limita el crecimiento y pone en riesgo a miles de trabajadores”, advirtió Chuquitapa.
El gran desafío del sector sigue siendo la informalidad. Según Produce, el 88% de los trabajadores del comercio en Cusco labora sin acceso a beneficios sociales ni seguridad laboral. Esto los expone a situaciones vulnerables en caso de enfermedad, accidentes o caídas en las ventas.
“La formalización es clave para que los pequeños negocios tengan estabilidad, seguridad y nuevas oportunidades. No solo se trata de acceder a beneficios sociales, sino también de crecer, asociarse, acceder a financiamiento y abrir nuevos mercados. Pero para lograrlo, es fundamental simplificar trámites, brindar capacitaciones y acompañar a los emprendedores en todo el proceso”, concluyó el especialista de REDES.
La promoción de la formalización representa una herramienta poderosa para transformar el rostro del comercio cusqueño y brindar mejores condiciones a quienes mueven la economía local día tras día.



