En Cusco se ejecuta más presupuesto, pero no siempre se reflejan mejores obras

Al cierre del último año, el Gobierno Regional del Cusco alcanzó un nivel de ejecución presupuestal de 92,8%, el más alto de los últimos cinco años y muy por encima del 72,6% registrado en 2020. Este resultado evidencia un mayor uso de los recursos públicos y permitió poner en marcha un mayor número de proyectos en la región.

No obstante, una alta ejecución presupuestal no siempre se traduce en obras concluidas oportunamente ni en mejoras concretas para la población. Persisten proyectos paralizados, inconclusos o con retrasos significativos, especialmente en zonas rurales, donde la inversión pública debería generar un impacto directo en la calidad de vida.

De acuerdo con el Índice Regional de Eficiencia en la Inversión Pública (IREI), Cusco se ubica en el puesto 14 entre las 25 regiones del país, lo que revela que, pese al alto nivel de ejecución, la eficiencia del gasto aún presenta limitaciones. Además, la región retrocedió siete posiciones respecto al año anterior, lo que sugiere que muchas inversiones no están cerrando las brechas más urgentes.

“El Gobierno Regional del Cusco ha logrado utilizar casi todo su presupuesto, lo que demuestra una mayor capacidad de ejecución. Sin embargo, cuando se analiza la eficiencia, los resultados son distintos. Estar en el puesto 14 indica que no siempre el dinero se destina a los proyectos que más necesita la población. Esto se refleja en obras inconclusas o demoradas, sobre todo en zonas rurales, donde las prioridades suelen ser caminos, agua y servicios básicos”, explicó Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).

En el ámbito de los gobiernos locales, la ejecución presupuestal alcanzó el 86,5%, ubicando a Cusco como la segunda región con mayor avance a nivel nacional. Sin embargo, continúan los retos relacionados con la planificación, formulación de proyectos y gestión municipal, factores clave para mejorar la eficiencia del gasto público.

Las diferencias entre distritos son marcadas. Mientras Quehue logró una ejecución del 100% y Combapata del 99,9%, otros distritos como Yaurisque y Villa Virgen registraron niveles mucho menores, con 39,6% y 41,9%, respectivamente. Estas brechas evidencian que los resultados no dependen solo del presupuesto disponible, sino también de la capacidad de gestión de cada autoridad local.

Asimismo, un análisis de la Universidad del Pacífico sobre la relación entre inversión pública y desarrollo humano señala que el impacto de la inversión no depende únicamente del monto ejecutado, sino también de la eficiencia, efectividad, y de factores políticos e institucionales que pueden limitar los resultados, como la corrupción.

“Los datos dejan una lección clara: en Cusco, avanzar o quedarse atrás no depende solo de cuánto dinero se tenga, sino de la capacidad de cada autoridad para gestionar los recursos de manera eficiente. Ejecutar es importante, pero invertir pensando en las personas y en resultados concretos es el verdadero desafío”, concluyó Chuquitapa.