
La gestión inadecuada de los residuos sólidos en la región está generando un impacto que va más allá del ámbito ambiental: está afectando la salud pública, la economía local y la calidad de vida de miles de familias. En Cusco, solo el 5% de los residuos recibe un tratamiento adecuado, mientras que el resto termina acumulado en botaderos informales, muchas veces cerca de ríos, zonas agrícolas y comunidades.
Durante la última década, la generación de basura en la región ha mostrado una tendencia sostenida al alza. En 2024 se alcanzó un récord de más de 254 mil toneladas, concentradas principalmente en las provincias de Cusco, La Convención y Canchis, que representan más del 75% del total. Sin embargo, la mayor parte de estos residuos no recibe un manejo técnico ni seguro.
“El manejo ineficiente de los residuos sólidos en Cusco representa un problema económico de fondo. Cada tonelada no tratada implica un gasto público recurrente, limita la productividad urbana y deteriora la calidad de vida. En lugar de generar valor —como podría hacerse mediante reciclaje o valorización energética—, la basura se convierte en una pérdida económica sostenida que afecta la competitividad regional y la eficiencia del gasto público”, señaló Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES).
Un problema que cuesta más de lo que se ve
El Banco Interamericano de Desarrollo estimó en 2023 que el Perú destina 521 millones de dólares al año a la gestión de residuos sólidos, ubicándose entre los países latinoamericanos que más invierten en este rubro. Sin embargo, gran parte de ese presupuesto se destina a la recolección y limpieza de residuos mal dispuestos, en lugar de financiar soluciones sostenibles.
En Cusco, la falta de tratamiento adecuado expone a la población a riesgos sanitarios. La Organización Mundial de la Salud advierte que la presencia prolongada de basura en zonas urbanas puede provocar enfermedades respiratorias, gastrointestinales e infecciosas, afectando con mayor severidad a niños y adultos mayores.
Presupuesto sin ejecutar, problemas sin resolver
A pocas semanas de cerrar el año, los reportes del Ministerio de Economía y Finanzas revelan que la ejecución presupuestal destinada a residuos sólidos en la región alcanza apenas el 70.5%, un avance solo ligeramente mayor al 66.8% registrado en 2024. Esto implica que más de 28 millones de soles aún no han sido invertidos en proyectos que podrían mejorar la recolección, el tratamiento y la disposición final de los residuos.
Además, uno de cada cinco proyectos de gestión de residuos no ha registrado avance, dejando 18 iniciativas paralizadas o sin ejecución. La falta de inversiones oportunas agrava la contaminación, afecta los servicios de limpieza pública y limita el desarrollo urbano sostenible.
“Una gestión eficiente de los residuos sólidos no solo reduce la contaminación: también ahorra recursos, genera empleo y fortalece la economía local. La CEPAL destaca que la economía circular puede crear trabajo digno en reciclaje, compostaje y valorización de materiales. Una ciudad limpia es un reflejo de orden, eficiencia y compromiso con su gente. Gestionar bien los residuos es invertir en salud, en desarrollo y en el futuro de toda la región”, concluyó Chuquitapa.
La persistencia de estos problemas evidencia la urgencia de implementar políticas sostenibles, fortalecer la infraestructura y asegurar una ejecución presupuestal efectiva que permita a Cusco avanzar hacia un territorio más saludable, competitivo y sostenible.

