
REDES advierte que optimizar la gestión de entradas y la experiencia de los visitantes permitiría fortalecer el turismo y el impacto económico del principal destino turístico del país.
En el marco del Día del Santuario Histórico de Machu Picchu, que se conmemora cada 7 de julio, especialistas plantean la necesidad de optimizar el sistema de acceso al principal atractivo turístico del país para impulsar la llegada de visitantes y fortalecer el impacto económico que genera en la región.
De acuerdo con un análisis de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), durante el primer trimestre de 2026 el santuario recibió 265 326 visitantes, una cifra que aún se mantiene 14% por debajo de los niveles registrados en 2019, lo que representa aproximadamente 42 mil visitantes menos respecto al periodo previo a la pandemia.
Entradas disponibles que no llegaron a utilizarse
El informe revela que entre abril y octubre de 2025, temporada de mayor demanda turística, Machu Picchu operó al 93% de su capacidad autorizada, registrando 1,039 millones de ingresos. Sin embargo, 79 500 boletos quedaron sin utilizarse, equivalente a un promedio de 370 entradas diarias, lo que evidencia oportunidades para mejorar la gestión del sistema de reservas.
Según REDES, esta situación no responde a una falta de capacidad del santuario, sino a limitaciones operativas en el proceso de venta y administración de entradas.
Rigidez en el sistema de reservas
Entre las principales dificultades identificadas por operadores turísticos figura la falta de flexibilidad de la plataforma de venta, que actualmente no permite corregir errores en los datos de los visitantes ni modificar fechas de ingreso ante imprevistos.
Además, cuando un boleto no es utilizado, este no puede ser reasignado a otro visitante, generando pérdidas de capacidad disponible.
Otro de los factores señalados es la alta demanda del Circuito 2, considerado el recorrido más completo y el que ofrece la tradicional vista panorámica de la ciudadela. La limitada disponibilidad de este circuito lleva a que muchos turistas desistan de visitar Machu Picchu cuando no logran conseguir un cupo.
Un motor económico para Cusco
Más allá de los ingresos por venta de boletos, el impacto económico del santuario se extiende a toda la cadena turística regional.
Durante el último año, la venta de entradas generó alrededor de S/250 millones, recursos destinados a la conservación del patrimonio arqueológico, la protección ambiental y la gestión del santuario.
Sin embargo, el mayor efecto se produce en la economía local. Según información del Ministerio de Cultura, cerca del 96% de las divisas generadas por las visitas benefician directamente a hoteles, restaurantes, agencias de viaje, guías de turismo, transportistas, artesanos y productores locales.
REDES recuerda además que, de acuerdo con Mincetur, un turista internacional que visita Cusco durante las festividades de julio realiza un gasto promedio de S/3 979, dinamizando diversos sectores económicos de la región.
Propuestas para fortalecer el destino
Para Erick Chuquitapa, economista de REDES, una plataforma digital más flexible permitiría optimizar el uso de los boletos disponibles mediante la corrección de datos, la reprogramación de fechas y la reasignación de entradas no utilizadas.
No obstante, considera que la solución requiere una visión más amplia.
«Más allá de la tecnología, es indispensable fortalecer la coordinación entre las instituciones vinculadas a la gestión turística. Una planificación de largo plazo permitirá administrar mejor los flujos de visitantes, fortalecer la confianza de los operadores turísticos y garantizar la sostenibilidad de Machu Picchu como principal destino del país», sostuvo el especialista.
En el aniversario de uno de los patrimonios culturales más importantes del mundo, especialistas coinciden en que el reto ya no pasa únicamente por definir el aforo, sino por mejorar la gestión del acceso para consolidar la competitividad turística de Cusco y maximizar los beneficios económicos que genera el santuario para miles de familias.



