
El parque automotor de la región Cusco alcanzó las 117,000 unidades, registrando un crecimiento del 46% en los últimos nueve años, según un informe de la Cámara de Comercio de Cusco. Este incremento sostenido plantea nuevos desafíos para la movilidad urbana y la infraestructura vial, en una ciudad que podría superar los 130,000 vehículos hacia fines de 2026.
A pesar de que el diésel continúa siendo el principal combustible en el transporte público, interprovincial y de carga, el uso del gas natural vehicular (GNV) comienza a ganar terreno. Actualmente, más de 4,000 unidades ya operan con este sistema en la región, impulsadas por programas de conversión automotriz respaldados por el Consorcio Camisea y el Fondo de Inclusión Social Energético (FISE).
El GNV se presenta como una alternativa atractiva para los conductores debido a sus beneficios económicos y ambientales. Se estima que permite un ahorro de hasta 56% frente a la gasolina regular, equivalente a S/ 6.12 por galón, además de reducir significativamente las emisiones contaminantes: hasta 30% menos de CO₂, 97% menos de monóxido de carbono y casi la totalidad del material particulado.
La expansión de este sistema ha sido posible gracias al soporte de nueve talleres de conversión vehicular autorizados por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, así como a la operación de dos estaciones de servicio en la ciudad. A ello se suma la próxima apertura de otras dos estaciones por parte de la empresa EVA Energy, lo que contribuirá a ampliar la cobertura del suministro.
En este contexto, el evento PERÚ ENERGÍA Cusco, que se realizará el 21 de mayo en el Hilton Garden Inn Cusco, reunirá a autoridades, empresarios y especialistas del sector para debatir estrategias orientadas a la masificación del gas natural en la región.
Durante el encuentro se abordarán temas clave como el desarrollo normativo, la promoción de inversiones y la ampliación del acceso al gas tanto para ciudadanos como para industrias, en línea con una agenda de sostenibilidad energética.
“El GNV constituye una oportunidad estratégica para Cusco, ya que fortalece la competitividad del transporte, impulsa un modelo energético más limpio y genera nuevas oportunidades de inversión y empleo”, señaló Miluska Acevedo, gerente general de Prensa Grupo, empresa organizadora del foro.
Este proceso de transición energética posiciona al gas natural como un eje clave para mejorar la calidad de vida en la región, al tiempo que contribuye al desarrollo económico y a la sostenibilidad ambiental.



