
La región registra 377 casos activos de corrupción y pierde S/13 de cada S/100 de gasto público por actos irregulares, según informes de la Defensoría y la Contraloría.
La corrupción continúa siendo uno de los principales problemas que afectan el desarrollo de Cusco. De acuerdo con los datos más recientes de la Defensoría del Pueblo, correspondientes a junio de 2025, la región registró 377 casos activos de corrupción durante el primer semestre del año, concentrando el 6% de las investigaciones a nivel nacional.
Entre todos los delitos investigados, el peculado aparece como la modalidad más frecuente. Del total de carpetas fiscales, 117 corresponden a este delito, equivalente al 31% de los casos registrados en la región.
El peculado ocurre cuando un funcionario o servidor público se apropia o utiliza indebidamente dinero, bienes o recursos que el Estado le confió para su administración. Esto puede incluir desde recursos económicos hasta maquinaria, materiales de construcción o equipos destinados a obras y servicios públicos.
Además, el informe señala que las municipalidades concentran el mayor número de investigaciones por corrupción, con 215 casos, es decir, el 57% del total registrado en Cusco.
Recursos públicos desviados
Para Erick Chuquitapa, economista de la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), el impacto del peculado va mucho más allá de las pérdidas económicas, ya que afecta directamente la capacidad del Estado para responder a las necesidades de la población.
“El impacto va mucho más allá de la pérdida de dinero público: significa menos capacidad del Estado para responder a problemas urgentes y menos oportunidades de desarrollo para la población”, explicó.
El especialista indicó que, en un país con amplias brechas sociales y limitados recursos fiscales, el desvío de fondos públicos implica retrasar inversiones fundamentales en salud, educación, infraestructura y seguridad ciudadana.
“La corrupción también frena el crecimiento económico y reduce la posibilidad de construir un Estado más eficiente, capaz de generar bienestar y atender las necesidades reales de la ciudadanía”, agregó.
Cusco pierde S/13 de cada S/100 por corrupción
El costo económico de la corrupción en la región también resulta alarmante. Según el Índice de Riesgos de Corrupción e Inconducta Funcional (INCO) de la Contraloría, en su edición más reciente de 2023, Cusco perdió S/13 por cada S/100 de gasto público debido a actos de corrupción e inconducta funcional.
La cifra representa más de S/1,352 millones perdidos entre recursos manejados por municipalidades, el Gobierno Regional y entidades del Gobierno Central.
Para REDES, la persistencia de estos delitos no solo perjudica el presupuesto público, sino que deteriora progresivamente la confianza ciudadana en las instituciones del Estado.
En ese sentido, Chuquitapa sostuvo que es necesario fortalecer los mecanismos de control, supervisión y transparencia, además de mejorar la coordinación entre entidades como la Fiscalía, la Procuraduría y los órganos de control.
“Cuando el Estado no controla bien cómo se gasta el dinero público, la corrupción deja de ser una cifra lejana y se vuelve algo cotidiano para la gente: postas sin medicinas, colegios inconclusos, pistas rotas o obras que tardan años en terminar”, afirmó.
Finalmente, señaló que el principal reto no pasa únicamente por crear nuevas normas, sino por garantizar una vigilancia efectiva del uso de los recursos públicos y evitar que las irregularidades queden impunes.



