
El avance de la automatización, la inteligencia artificial y el monitoreo remoto incrementa la demanda por infraestructuras de conectividad seguras y de alto desempeño para industrias como minería, manufactura, energía y logística.
La transformación digital de las industrias peruanas avanza hacia una nueva etapa, donde la conectividad se convierte en un componente estratégico para garantizar la eficiencia operativa. Frente al crecimiento de tecnologías como la inteligencia artificial (IA), la automatización, el Internet de las Cosas (IoT) y el monitoreo remoto, las redes privadas LTE y 5G emergen como una infraestructura clave para sostener operaciones críticas en sectores como minería, energía, manufactura, puertos y logística.
La creciente digitalización exige redes capaces de integrar maquinaria, sensores, cámaras, vehículos autónomos y centros de control con altos niveles de disponibilidad, seguridad y baja latencia, reduciendo el riesgo de interrupciones que puedan afectar la productividad o la continuidad de las operaciones.
Según el informe CIO Playbook 2026: La Carrera por la IA Empresarial, el 98% de las organizaciones peruanas prevé aumentar su inversión en inteligencia artificial durante el próximo año, mientras que seis de cada diez ya desarrollan proyectos piloto o implementaciones a gran escala. En minería, cerca del 70% de las empresas a nivel global ya incorpora soluciones basadas en IA, y la inversión mundial en estas tecnologías alcanzaría los US$900 millones en 2025.
Este crecimiento también impulsa la expansión de las redes móviles privadas. De acuerdo con la Global Mobile Suppliers Association (GSA), al cierre del primer trimestre de 2026 existían 2.003 organizaciones en 88 países con despliegues de redes privadas LTE y 5G, un mercado que ha registrado un crecimiento anual compuesto del 37% desde 2019. La manufactura lidera el número de implementaciones, mientras que la minería figura entre los sectores con mayor adopción.
Las redes privadas permiten a las organizaciones diseñar infraestructuras de conectividad adaptadas a sus necesidades, con mayor control sobre la cobertura, capacidad, seguridad y disponibilidad de las comunicaciones. Entre sus principales aplicaciones destacan la teleoperación de maquinaria, el mantenimiento predictivo, el monitoreo remoto de activos, la automatización de procesos y la gestión de operaciones en tiempo real.
Los beneficios también se reflejan en indicadores de negocio. Según el Industrial Digitalization Report 2025, elaborado por Nokia y GlobalData, el 87% de las empresas que implementó redes privadas inalámbricas y capacidades de procesamiento en el borde obtuvo un retorno de inversión en menos de un año. Asimismo, el 86% redujo sus costos operativos, y seis de cada diez compañías alcanzaron ahorros superiores al 11%.
En este contexto, Claro Empresas presentó su solución de Redes Privadas LTE/5G, orientada a organizaciones que requieren infraestructura de conectividad para operaciones críticas. La propuesta busca optimizar el desempeño de aplicaciones industriales, mejorar la disponibilidad de los servicios y facilitar la gestión de dispositivos y procesos conectados.
La solución se integra con el portafolio tecnológico de Hitts, empresa del grupo América Móvil especializada en servicios de data center, nube, ciberseguridad y transformación digital, permitiendo a las organizaciones conectar de forma segura sus entornos de tecnologías de información (IT) y tecnologías operacionales (OT).
«La digitalización de las industrias requiere una infraestructura capaz de soportar grandes volúmenes de información, priorizar procesos críticos y garantizar la continuidad operativa. Las redes privadas LTE/5G constituyen la base tecnológica para acelerar la automatización y la innovación empresarial», señaló Mariano Orihuela, director de Mercado Corporativo de Claro Perú.
Como parte de esta estrategia, Claro Empresas organizó junto con Huawei el encuentro Technights: Redes Privadas LTE/5G: Impulsando la Transformación Digital de las Industrias, un espacio que reunió a especialistas y líderes empresariales para analizar el impacto de estas tecnologías en la competitividad de los sectores productivos del país.



