
El acceso de las mujeres peruanas al sistema financiero continúa en expansión. Según el más reciente subestudio sobre brechas de género en inclusión financiera del Credicorp, seis de cada diez peruanas cuentan actualmente con una billetera digital, consolidando este recurso como una herramienta clave de inclusión.
El informe, presentado por quinto año consecutivo por el Banco de Ideas Credicorp, analiza la situación en ocho países de América Latina: Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México y Panamá. Los resultados muestran avances sostenidos, aunque aún persisten diferencias entre hombres y mujeres.
En el caso peruano, el porcentaje de mujeres que ha alcanzado un nivel alto de inclusión financiera pasó de 12% en 2021 a 22% en 2025. Sin embargo, la cifra aún se encuentra por debajo de la de los hombres, donde el 31% alcanza este nivel, evidenciando una brecha de 9 puntos porcentuales.
El estudio también revela que el 42% de las mujeres se encuentra en un nivel “en progreso”, mientras que un 36% permanece en un nivel bajo. Las personas en el nivel alcanzado son aquellas que no solo acceden, sino que utilizan de manera frecuente y eficiente diversos productos financieros.
Billeteras digitales impulsan la inclusión
Uno de los hallazgos más destacados es el crecimiento acelerado en el uso de billeteras digitales. La tenencia entre mujeres peruanas pasó de 16% en 2021 a 63% en 2025, lo que representa más de 10 millones de usuarias y un incremento de 47 puntos porcentuales en apenas cuatro años.
Este avance posiciona a las billeteras digitales como un motor fundamental para la incorporación de las mujeres al sistema financiero formal.
Panorama regional y desafíos pendientes
A nivel regional, el 27% de las mujeres adultas ha alcanzado un nivel alto de inclusión financiera, casi el doble que en 2021 (16%). Argentina lidera con un 48%, mientras que Colombia registra el nivel más bajo con 17%. Perú se ubica cinco puntos por debajo del promedio regional.
No obstante, el progreso no ha sido homogéneo. Los mayores avances se concentran en mujeres jóvenes, urbanas y de mayores ingresos, mientras que las mujeres rurales, de menor nivel socioeconómico y mayores de 43 años enfrentan mayores barreras.
El estudio identifica al nivel socioeconómico como el principal factor de desigualdad: el 55% de las mujeres de nivel alto ha alcanzado la inclusión financiera plena, ampliando la brecha frente a otros segmentos.
Hacia una inclusión más equitativa
Pese a estos desafíos, se observan avances en la reducción de brechas entre trabajadoras formales e informales, así como entre emprendedoras y no emprendedoras.
Verónica Roca-Rey, gerente de Relaciones Públicas y Gestión Social de Credicorp, señaló que el reto ahora es lograr que el crecimiento sea más equitativo: “El desafío es que ese avance llegue a todos los segmentos, identificando barreras y ofreciendo herramientas adecuadas para cada realidad”.
El estudio se basó en encuestas a más de 13 mil personas mayores de 18 años en la región y evaluó tres dimensiones clave: acceso, uso y calidad percibida del sistema financiero.



