Turismo sostenible: Natural Habitat Adventures presenta la primera van 100 % eléctrica en Cusco y el Valle Sagrado

La reconocida compañía de viajes de naturaleza refuerza su compromiso ambiental al introducir un vehículo eléctrico en su ruta a Machu Picchu.

En una apuesta firme por la sostenibilidad y la conservación ambiental, Natural Habitat Adventures (Nat Hab) —compañía líder mundial en turismo de naturaleza y aliada de World Wildlife Fund (WWF)— anunció la incorporación de la primera van 100 % eléctrica destinada al turismo en Cusco y el Valle Sagrado.

El nuevo vehículo eléctrico hizo su debut oficial en el itinerario que conecta Cusco con Machu Picchu y el Valle Sagrado, marcando un hito en el turismo peruano al introducir una alternativa limpia frente al tradicional transporte a diésel.

“Después de viajar por Cusco en 2023 y ver el aire contaminado por el humo de cientos de vans turísticas, supe que debíamos dar el ejemplo”, señaló Ben Bressler, fundador y CEO de Nat Hab. “Hoy esa visión es una realidad y representa un paso transformador en la sostenibilidad del turismo en Perú. Esto es solo el comienzo.”

El vehículo eléctrico fue importado en alianza con la firma china Maxus, y adaptado especialmente para los programas turísticos de la compañía. Equipado con una batería de alta capacidad, el EV elimina por completo el uso de combustibles fósiles, reduciendo drásticamente las emisiones contaminantes en una de las regiones más visitadas del país.

Este nuevo hito ocurre apenas dos años después de que Nat Hab lanzara su primer vehículo de safari eléctrico en Botsuana, y forma parte de su estrategia para ampliar su flota eléctrica a nivel global, mejorar la experiencia del viajero e inspirar a otros actores del sector a apostar por la innovación sostenible.

“Queremos reducir nuestro impacto ambiental y demostrar que es posible conservar explorando. Nuestra misión es liderar con el ejemplo y animar a que más empresas del rubro hagan este cambio”, agregó Bressler.

Con más de 1.5 millones de turistas que visitan anualmente Cusco y Machu Picchu, esta iniciativa representa un modelo replicable hacia un turismo más responsable, alineado con los desafíos climáticos del siglo XXI.