
La Convención concentra más de 33 mil productores agropecuarios, pero solo el 2,4% de su red vial está asfaltada, lo que incrementa los costos logísticos y restringe el acceso a mercados nacionales e internacionales.
La Amazonía cusqueña se consolida como uno de los principales motores del sector agrícola regional al representar más del 20% de la producción agropecuaria de Cusco. Sin embargo, la limitada infraestructura vial continúa siendo uno de los principales desafíos para aprovechar plenamente su potencial económico y exportador.
Más de la mitad del territorio cusqueño corresponde a la Amazonía, comprendiendo la provincia de La Convención y parte de Paucartambo y Quispicanchi, zonas caracterizadas por sus condiciones favorables para la producción agrícola. Solo La Convención reúne a 33 559 productores agropecuarios, convirtiéndose en un eje estratégico para la economía regional.
Entre los principales cultivos destacan el café, que representa el 13,6% de la producción regional y genera alrededor de S/ 121 millones en el mercado interno, y el cacao, con cerca del 6% de la producción y un movimiento económico de S/ 54 millones. En conjunto, ambos productos superan los US$ 46 millones en exportaciones, posicionándose como pilares de la agroexportación cusqueña.
No obstante, el crecimiento del sector enfrenta un importante cuello de botella: la falta de infraestructura vial. Según la Red de Estudios para el Desarrollo (REDES), de los 920 kilómetros de carreteras existentes en la provincia de La Convención, apenas 22 kilómetros están asfaltados, equivalente al 2,4% de toda la red vial.
«La falta de vías pavimentadas incrementa los tiempos de traslado, eleva los costos logísticos y provoca pérdidas de productos perecibles, afectando directamente la competitividad de los agricultores y el abastecimiento de los mercados», explicó Erick Chuquitapa, economista de REDES.
Durante la temporada de lluvias, la situación se agrava debido a los constantes bloqueos y deterioro de las carreteras, afectando la continuidad de la cadena de suministro y generando mayores riesgos para el transporte de la producción agrícola.
Frente a este escenario, especialistas consideran que el cierre de las brechas de infraestructura resulta clave para integrar la Amazonía cusqueña a los principales corredores comerciales del país. Si bien proyectos como el Túnel La Verónica buscan reducir el tiempo de viaje entre Cusco y Quillabamba de siete a dos o tres horas, destacan la necesidad de implementar una estrategia integral que fortalezca la conectividad logística de la región.
Para REDES, la inversión en infraestructura vial representa una oportunidad para dinamizar la economía regional, mejorar la competitividad del sector agroexportador y generar mejores condiciones para miles de familias dedicadas a la agricultura.
«La Amazonía cusqueña produce con estándares competitivos y sostiene una parte importante del dinamismo económico regional. El desafío es garantizar que sus productores puedan acceder a los mercados nacionales e internacionales en igualdad de condiciones, sin que las limitaciones de conectividad frenen su desarrollo», concluyó Chuquitapa.


